El desafío del proyecto consistió en realojar 34 familias en las proximidades de su antiguo barrio pero en un escenario de habitación reformado. El encargo se resuelve en un edificio de dos alturas con buhardillas en forma de U, en torno a un patio. Cada una de las unidades cuenta con amplios espacios exteriores, implantados en damero para evitar las sombras.