El proyecto consiste en la ampliación de un centro escolar existente con una pequeña construcción de seis aulas para nivel inicial y sus espacios docentes complementarios. La edificación se resuelve en un bloque lineal de una planta que se desarrolla en tres bandas: la primera contiene las aulas, la intermedia la comunicación, los baños y funcionará como regulación térmica por los patios que alberga y una última con servicios. El nuevo edificio se separa del existente mediante una gran celosía de perfiles de acero galvanizado que permite transparencia de vistas pero independencia de usos.